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Alerta preventiva

Los riesgos para la salud que se ocultan bajo el agua

Infecciones urinarias, intestinales y otitis, entre otras, se pueden prevenir cuidando la higiene

  • Por El Mercurio / GDA
  • 18 JUL. 2018 - 05:00 AM
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En lo posible, cerciórese de las condiciones de higiene de los lugares en los que usted y su familia piensan divertirse. (Shutterstock)
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Durante las vacaciones de verano nos exponemos constantemente a las radiaciones solares, pero también a otros factores de riesgo que muchas veces pasan desapercibidos: piscinas, lagos y playas. Si no se toman las precauciones necesarias, estas aguas pueden convertirse en focos de enfermedades e infecciones para nuestro organismo.

La higiene es el principal factor que influye en el contagio de ciertas afecciones o dolencias, ya que en el caso de las piscinas, estas no siempre están desinfectadas con los productos apropiados o peor aún, están desinfectadas, pero los visitantes no siempre se percatan de seguir las instrucciones de aseo de manera correcta.

En playas y lagos sucede algo similar, al ser lugares naturales y de uso público, no puede haber personal encargado de higienizar las aguas en todo momento.

Entre las principales afecciones que una persona puede contraer en una piscina se considera la otitis del nadador, las infecciones intestinales y, en el caso de las mujeres, las infecciones urinarias.

Infecciones entéricas o intestinales

Es un tipo de infección viral que consiste en una hinchazón del estómago y los intestinos a raíz de un virus. Principalmente produce diarrea, vómitos y fiebre, y los niños son los más propensos a adquirir esta infección.

Según Sonia Schneider, pediatra, conviene considerar estas recomendaciones: “La piscina debe tener los químicos adecuados, los niños deben ducharse antes de ingresar a la piscina y después de salir de ella, los padres no deben ingresar a los bebés a la piscina con pañales puestos, aunque estos sean aptos para el agua, ya que igual se filtran”.

Infecciones urinarias

Es la contaminación de la vía urinaria con bacterias que provienen del tubo digestivo o de la deposición de la persona que la padece. Estas tienden a contraerlas en mayor medida las mujeres. El urólogo de la Clínica Vespucio Walter Candia aclara que “no es una enfermedad que se contagie de terceros a quien la padece, sino que es autocontagiosa”. El especialista agrega que “la infección urinaria baja es la más frecuente y es la que la gente conoce como la cistitis”.

Para identificarlas, Candia enumera los síntomas y explica que la persona va a orinar con más frecuencia al baño y a eso se agrega que el deseo de ir ya no es tan tolerable, pues hay ardor al orinar, al terminar de evacuar la persona queda con la sensación de que no evacuó completamente y en algunas ocasiones se acompaña con sangrado. Esta afección es posible prevenirla, y según el especialista se logra “aumentando la ingesta de líquidos, ya que eso provoca ir a orinar de manera más constante y, por ende, se va eliminando la bacteria”. Agrega que hay que “evitar aguantar las ganas de ir a orinar, lo ideal es ir cada cuatro horas”.

Otitis del nadador

Esta dolencia consiste en una inflamación del conducto auditivo externo debida al contacto con aguas contaminadas y de forma prolongada, provocando exceso de humedad, maceración de la piel y entrada de bacterias.

El otorrinolaringólogo Ramón Readi explica cuáles son los síntomas de la otitis del nadador y cómo prevenirla. Hay que tener precaución con la humedad que permanece en los oídos, “secando la zona después de bañarse, pero sin introducir elementos como palitos de algodón o hisopos, ya que este hábito puede provocar lesiones en el conducto auditivo que favorezcan la entrada de bacterias”, advierte el especialista.

Otras recomendaciones para tener en cuenta a fin de prevenir este padecimiento son: no sumergirse en aguas contaminadas o en sectores no habilitados para el baño, evitar los cambios de temperatura, evitar baños prolongados, secar el pelo después de bañarse y, si existe malestar o dolor, consultar con un doctor.

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