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Podría prevenir alrededor de 94 millones de muertes

Mantener a raya la hipertensión, la sal y las grasas trans puede salvar millones de vidas

El efecto de varias medidas de control en la salud puede tener un impacto enorme en la salud cardiovascular de todo el planeta hacia el 2040

  • Por El Mercurio / GDA
  • 21 JUN. 2019 - 12:22 PM
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Reducir la ingesta de sodio en un 30% podría ayudar a disminuir la hipertensión, un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular. (Shutterstock)
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Controlar la presión arterial, reducir el consumo de sodio y eliminar las grasas trans podría prevenir, a nivel global, alrededor de 94 millones de muertes prematuras por enfermedad cardiovascular, en los próximos 25 años.

Se trata de factores cada vez más habituales y que hoy amenazan la buena salud de la población, según investigadores de la Universidad de Harvard, Estados Unidos.

"Cada región del planeta tiene diferentes tasas de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, y sus prevalencias de hipertensión, ingesta de sal y grasas trans también varían, pero el efecto de estas medidas puede tener un impacto enorme en la salud cardiovascular de todo el planeta hacia el 2040", dice el doctor Goodarz Danaei, autor principal del trabajo publicado ayer en la revista Circulation.

Junto a sus colegas, analizaron datos globales de múltiples estudios y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar cálculos del efecto que cada intervención tendría en la salud pública.

Así, determinaron que aumentar el tratamiento de la hipertensión arterial al 70% de la población mundial podría prolongar la vida de 39.4 millones de personas.

"Reducir la ingesta de sodio (sal) en un 30% podría evitar otros 40 millones de muertes y también podría ayudar a disminuir la hipertensión, un factor de riesgo importante para la enfermedad cardiovascular".

En tanto, eliminar el consumo de grasas trans podría prevenir 14.8 millones de muertes prematuras. "Tradicionalmente se considera a cualquier muerte que se produce antes de los 70 años", explica Danaei.

Actuar rápido

A nivel global, las enfermedades no transmisibles -como infartos cardíacos, accidentes cerebrovasculares, obesidad, diabetes-, son la principal causa de muerte: cobran unos 38 millones de víctimas anuales. El 40% de ellas tiene menos de 70 años.

De allí que las tres intervenciones analizadas por Danaei, si bien suponen un gran desafío, son alcanzables y asequibles, sugiere el investigador.

Para la doctora Mónica Acevedo, directora de la Sociedad Chilena de Cardiología, el foco debe estar en niños y jóvenes. "Controlar estos factores es dificilísimo para los mayores de 50 años", precisa.

A su juicio, son urgentes políticas públicas multidisciplinarias, en las que participen diferentes sectores y ministerios.

"Necesitamos promover una cultura del ejercicio, con clases de educación física entretenidas; bajar impuestos en frutas y verduras; reducir la sal en restaurantes; educar al equipo médico sobre estos beneficios".

Amenazas

Presión alta: Es responsable de 10 millones de muertes anuales a nivel global, según datos de 2016. Se estima que el 31,5% de los adultos tiene presión elevada, pero solo un tercio recibe tratamiento. En Chile, el 27% de la población sobre 15 años la padece (y el 73% de los mayores de 65).

Sodio: Aunque la OMS recomienda no consumir más de 5 g de sal (equivalentes a una cucharadita) al día, la ingesta promedio mundial es del doble (en el país es 9,4 g diarios). Al menos 2.3 millones de muertes anuales se atribuyen a esta causa, que favorece la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.

Dieta inadecuada: El consumo de grasas trans provoca 500 mil muertes al año. Se sugiere limitar su ingesta a menos del 1% del total de calorías diarias necesarias, pero en la práctica puede llegar al 6.5% en algunos países. Se encuentran sobre todo en productos industrializados y elevan el nivel de colesterol en la sangre.

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