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problema severo

Más allá de un dolor de cabeza

¿Cómo saber cuándo ese dolor puede ser una cefalea migrañosa, un dolor tensional o el aviso de un tumor cerebral?

  • Por La Prensa Gráfica / GDA
  • 06 AGO. 2018 - 12:10 PM
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El dolor de cabeza es la mayor causa de automedicación, así como de incapacidad laboral. (Shutterstock)
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Según el neurocirujano funcional, especialista en radiocirugía y estereotaxia del Centro Médico Escalón de Grupo Hospital de la Mujer, doctor Rubén Amaya durante nuestra vida, tarde o temprano, experimentamos un dolor de cabeza, que puede ser tan pasajero como segundos de duración o tan prolongado como días. Pero ¿cómo saber cuándo ese dolor puede ser una cefalea migrañosa, un dolor tensional o el aviso de un tumor cerebral?

"El dolor de cabeza es el más común de todos los dolores y puede presentarse a cualquier edad, hasta el 90% de las personas lo han sufrido alguna vez en la vida y es la mayor causa de automedicación, así como de incapacidad laboral", indicó el especialista.

Amaya comentó que muchas personas con dolores de cabeza se pueden sentir mejor al hacer cambios en su estilo de vida, al aprender formas de relajarse; pero en muchas ocasiones eso no es suficiente, ya que el dolor puede ser un síntoma del inicio de algún problema más severo, como un tumor cerebral.

"Los tumores cerebrales no solo provocan dolor, sino además una serie de síntomas que pueden o no aparecer, como convulsiones, alteraciones -ya sea de memoria, cálculo o habla-, visión con parches oscuros, hasta dificultad para movilizar alguna parte del cuerpo, esto depende del sitio donde se encuentre ubicado el tumor", indicó Amaya.

Además, explicó que el cerebro está constituido por células agrupadas y ordenadas de tal forma que pueden comunicarse entre ellas para ejecutar una función específica de nuestro cuerpo; en ocasiones estas células crecen de forma descontrolada y desordenada, y originan un tumor. 

El neurocirujano aseguró que algunos tumores lo crecen rápido; otros, lento, y otros muy lento; esto hace que la presión adentro del cráneo aumente y por ende nos dé dolor de cabeza que al inicio puede ser leve e intermitente (días con dolor y días sin dolor), pero que al ir creciendo de tamaño el dolor se va volviendo más frecuente e intenso y se acompañará de otra sintomatología que varía dependiendo del sitio donde esté el tumor. 

Parte más superficial del cerebro: convulsiones, dificultad para mover algún miembro (mano, brazo, pierna). 

Parte más profunda del cerebro: alteraciones en memoria, cálculo, habla, cambios de conducta, visión con parches oscuros.

Cerebelo: alteraciones de equilibrio y coordinación, alteración en audición.

Línea media del cerebro: visión con parches oscuros, alteraciones hormonales, tendencia a quedarse dormido. Los tumores de gran tamaño también producen inflamación del cerebro, lo cual se manifiesta con mucho sueño, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolor intenso y una o muchas de las características antes descritas. "Es importante recalcar que esto no suele suceder de un día para otro, sino de forma gradual en semanas o meses", dijo.

Los tratamientos de los tumores cerebrales consisten en cirugías convencionales, las cuales implican incisiones (heridas grandes), con mucho riesgo de complicaciones, así como la necesidad de Unidad de Cuidados Intensivos para recuperarse de la mejor manera y evitar la inflamación del cerebro.

Actualmente en el país se realiza tratamiento de tumores cerebrales con un método mínimamente invasivo que se llama estereotaxia. "Con esta técnica se puede alcanzar, con una aguja especial, cualquier sitio del cerebro donde esté localizado el tumor, ya sea para tomar una muestra del tejido, drenar una colección de pus o para remover completamente el tumor, con un mínimo riesgo, ya que no produce inflamación del cerebro y al ser tridimensional y milimétrica respeta los sitios importantes del cerebro", dijo el especialista.

Es importante saber que cuando un tumor cerebral se trata con estereotaxia es necesario varios pasos que inician en la unidad de rayos X, con la colocación de una especie de anillo en la cabeza del paciente, luego se realiza una tomografía axial computarizada (TAC) para identificar el sitio exacto del tumor, y con estos datos hacer la planeación quirúrgica en una computadora con un software especializado en medición de coordenadas estereotáxicas.

Posteriormente, el paciente es trasladado al quirófano en donde, bajo anestesia local y sedación, se le realiza un pequeño orificio al cráneo (1.2 cm de diámetro) por donde pasa la aguja guiada por la computadora para alcanzar la lesión milimétrica y tridimensionalmente se extrae la muestra o el líquido, y se envía a un médico especializado (patólogo), quien se encarga de analizar y dar el diagnóstico definitivo. Es decir, si la lesión es maligna o benigna, así como si es necesario otro tipo de tratamiento preciso. Luego el paciente pasa a su habitación y es dado de alta en 24 horas.

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