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Ocho nuevas variantes genéticas

Más datos para entender la anorexia

Un estudio internacional sugiere que esta enfermedad es, en parte, un trastorno metabólico y no puramente psiquiátrico

  • Por EFE
  • 05 AGO. 2019 - 10:09 AM
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Se pone de manifiesto la necesidad de ver la anorexia no solo como un trastorno mental, sino como una enfermedad con muchos factores implicados. (Shutterstock)
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Un estudio internacional ha identificado ocho mutaciones genéticas vinculadas a la anorexia nerviosa y sugiere que esta enfermedad es, al menos en parte, un trastorno metabólico y no puramente psiquiátrico como se pensaba hasta ahora.

El trabajo, en el que participaron más de 100 académicos de distintos países, está liderado por investigadores británicos y estadounidenses, y se publica en la revista Nature Genetics. La investigación identificó ocho nuevas variantes genéticas relacionadas con la anorexia nerviosa.

Fernando Fernández-Aranda y Susana Jiménez-Murcia, dos de los autores del trabajo e investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) en Hospitalet de Llobregat (España), explican que cuando se mira a qué se asocian estas ocho áreas del genoma, se ve que se relacionan a otros trastornos psiquiátricos, a trastornos metabólicos o a situaciones relacionadas con aspectos endocrinos, índice de masa corporal u obesidad.

Ambos, asociados, también, al Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn), señalan que este trabajo pone de manifiesto, cómo ya se venía apuntando, la necesidad de ver la anorexia no solo como un trastorno mental, sino como una enfermedad con muchos factores implicados.

De ahí, añaden, que numerosas líneas de investigación de este Ciber, durante los últimos diez años, se hayan dirigido a dilucidar la interacción existente entre situaciones extremas de peso (de la anorexia nerviosa a la obesidad) así como los factores diferenciales y compartidos que presentan.

Detalles de la investigación
Para llegar a sus conclusiones, los científicos combinaron datos recolectados por la Iniciativa de Genética de la Anorexia Nerviosa y el Consorcio de Genómica Psiquiátrica. De este modo, se incluyeron 16,992 casos de anorexia nerviosa y 55,525 controles de 17 países de Norteamérica, Europa y Australasia.

Según el estudio, la base genética de la anorexia nerviosa se solapa con rasgos metabólicos (incluido glucémicos), lípidos (grasas) y antropométricos (medición corporal), y esto es independiente de los efectos genéticos que influyen en el índice de masa corporal.

De igual forma, las variables genéticas implicadas en la anorexia nerviosa se asocian con otros trastornos psiquiátricos como el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia. Pero también, según este trabajo, estos aspectos genéticos influyen en la actividad física, lo que podría explicar la tendencia de las personas con esta enfermedad a presentar una elevada hiperactividad.

“Las anomalías metabólicas observadas en pacientes con anorexia nerviosa se atribuyen con mayor frecuencia a la inanición, pero nuestro estudio muestra que las diferencias metabólicas también pueden contribuir al desarrollo del trastorno”, confirma Gerome Breen, autor del estudio.

Además, “nuestros análisis indican que los factores metabólicos pueden jugar un papel casi tan importante como los efectos puramente psiquiátricos”, agrega este investigador del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King's College de Londres.

Para Cynthia Bulik, de la Universidad de Carolina del Norte, los hallazgos “nos animan a encender la antorcha sobre el papel del metabolismo para ayudar a entender por qué algunos individuos con anorexia nerviosa vuelven a tener un peso peligrosamente bajo, incluso, después de una nueva alimentación en el hospital”.

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