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Fortalece el sistema

Medidas que ayudan a reducir el riesgo de enfermar de influenza esta temporada

Vacunarse es fundamental, pero hay hábitos nutricionales y de conducta fáciles de aplicar a nivel cotidiano, que permiten prevenir el contagio

  • Por El Mercurio / GDA
  • 14 MAR. 2018 - 10:59 AM
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es importante conocer los síntomas -más intensos que un resfriado común-, para tomar precauciones si se está frente a alguien enfermo o para consultar y no esperar a que el cuadro pase solo. (Shutterstock)
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Vacunarse es fundamental, pero hay hábitos nutricionales y de conducta fáciles de aplicar a nivel cotidiano, que permiten prevenir el contagio.

Si bien la vacunación apunta de manera preferente a niños entre 6 meses y 5 años, embarazadas desde las 13 semanas de gestación, mayores de 65 años y enfermos crónicos, cualquier persona que lo desee puede acceder a ella por cuenta propia.

De hecho, en opinión de los expertos, esta es la primera medida preventiva para reducir el riesgo de enfermar esta temporada. "Adherir a las campañas de vacunación es esencial; no solo quienes son más susceptibles, sino todo quien pueda tener acceso para evitar complicaciones", precisa Carolina Barrientos, académica de la Facultad de Enfermería de la U. San Sebastián.

La recomendación no es menor, considerando el impacto que ha tenido la influenza H3N2 en países como EE.UU. y Canadá: alta severidad, con más personas enfermas, más hospitalizaciones y muertes que en temporadas previas.

"Siempre preocupa la circulación de influenza y es mejor planificar para lo que puede ser una circulación intensa, que tener que ser reactivos a lo que suceda", opina la doctora Jeanette Dabanch, coordinadora del Comité de Infecciones Emergentes de la Sociedad Chilena de Infectología.

Pero como la vacunación no es infalible, existe una serie de medidas que se pueden adoptar de manera cotidiana para minimizar aún más el riesgo de enfermar.

"Se trata de conductas y hábitos de higiene que reducen el contagio no solo de la influenza, sino de cualquier cuadro respiratorio en general", dice Barrientos, como el lavado de manos frecuente, la limpieza de espacios de uso común o evitar automedicarse.
Una buena nutrición también aporta a las defensas. "Hay alimentos que son conocidos por su rol en fortalecer el sistema inmune", precisa la doctora Eliana Reyes, nutrióloga de la Clínica U. de los Andes.

Entre ellos están los berries (como arándanos, frutillas y moras), que además tienen una alta cantidad de vitaminas y antioxidantes, "que protegen al organismo del daño ambiental y favorecen la regeneración celular".

Un efecto similar proporcionan otras frutas, sobre todo cítricas, como el kiwi, naranjas, limones y pomelos -todas ricas en vitamina C-, al igual que verduras como el brócoli, kale, espinacas y repollo. "También son útiles el ajo y la cebolla, que contienen alicina, un compuesto que se ha visto tiene un rol antiviral y antibacteriano".

Almendras y champiñones tampoco pueden faltar en la dieta, estos últimos contienen selenio, un mineral que funciona como antioxidante.

La hidratación es fundamental. "Como las temperaturas comienzan a bajar, la gente deja de hidratarse bien -dice Reyes-. Lo ideal es mantener el consumo de dos litros de líquido al día, que puede incluir infusiones calientes o limonadas con endulzante".

Asimismo, es importante conocer los síntomas -más intensos que un resfriado común-, para tomar precauciones si se está frente a alguien enfermo o para consultar y no esperar a que el cuadro pase solo, dicen las especialistas.

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