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Pocas las complicaciones

No hay edad para un reemplazo de cadera

El aumento en este tipo de intervención quirúrgica en personas menores de 50 años es significativo, conoce las razones y las soluciones médicas

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Entre las nuevas técnicas, el abordaje anterior de cadera es la intervención quirúrgica más popular. (Shutterstock)
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Si bien un reemplazo de cadera suele ser más común en personas mayores, como resultado de la artritis, alguna fractura u otras condiciones degenerativas, cada vez aumentan los pacientes de 50 años o menos que se someten a esta intervención para tener una mejor calidad de vida.

Los diagnósticos realizados en etapas más tempranas, así como la práctica de ejercicios de impacto y el sobrepeso, predisponen al adulto joven a padecer ciertas deformidades y unos fenómenos mecánicos que los llevan a desarrollar algún tipo de artritis en el área de la cadera —una de las articulaciones más grandes del cuerpo.

Así lo señala el cirujano ortopeda Ricardo J. Reina Sanabria, quien resalta que actividades que pueden resultar ser sencillas para alguien saludable, como bailar, viajar, jugar con los niños o hasta sacar el perro a pasear, se ven imposibilitadas al haber desarrollado algunas de las condiciones mencionadas.

“Otro factor para que la gente se opere siendo un adulto joven es que ya no hay edad de retiro. Ahora, haga lo que hagas, tienes que seguir trabajando. La ejecutoria que te exige cualquier empleo es la misma siempre. Si bajas tu ejecutoria, lo van a notar y pudiera traer consecuencias no ser igual de productivo. El adulto joven tiene que seguir ejecutando, además de que, en general, la gente quiere seguir un estilo de vida activo y no están dispuestos a limitarse física ni emocionalmente”, expresa el miembro certificado por la Asociación Americana de Cirujanos de Cadera y Rodilla.

De acuerdo con Reina Sanabria, entre las nuevas técnicas, el abordaje anterior de cadera es la intervención quirúrgica más popular debido a que no altera muchos tejidos en la cadera, por lo que la recuperación del paciente es más rápida. Mientras, cuando se realiza el abordaje posterior —explica el galeno— hay que liberar los tejidos, o sea despegarlos, para hacer la cirugía. Lo mismo ocurre con el abordaje anterolateral y otras modalidades.

“El abordaje interior de cadera ayuda a que la gente recupere y tenga una rehabilitación más rápida. El paciente exige que sea más rápido para reintegrarse a su rutina normal, y más cuando se trata de personas jóvenes, que quieren estar rápido trabajando y haciendo, muchas veces, hasta deportes. Me inclino por lo que más le convenga al paciente y, sobre todo, la mayor predictibilidad que le pueda ofrecer”, ya que cada caso se evalúa de modo individual”, indica el cirujano ortopeda.

No obstante, señala que las técnicas nuevas no necesariamente van a cambiar el resultado de las ya existentes. Resalta que, luego del año, la recuperación es la misma.

“He hecho abordaje posterior de cadera que es de incisiones pequeñas y que no interrumpen tejidos. Todo tienes que ajustarlo a lo que la gente te pida, cómo puedes evolucionar y ofrecerle algo mejor a los pacientes. No importa quién te vaya a operar, que te haga lo mejor que ese cirujano te pueda ofrecer. Esa es la clave”, aconseja.

Pronta recuperación
Según el subespecialista, el periodo de recuperación es de tres meses. Luego de que al paciente se le realiza una cirugía de reemplazo de cadera, este puede ser dado de alta en un periodo de 24 a 48 horas. Al otro día de la operación, ya el paciente puede caminar. Este resalta que si la condición preoperatoria es buena, hay pacientes que a las dos semanas no usan bastón ni cojean, aun cuando se les haya practicado una cirugía de abordaje posterior de cadera.

Materiales de avanzada
“Los materiales de los implantes, en la gran mayoría de los casos, son de titanio y, a veces, una combinación de titanio con otros metales. La articulación artificial o protésica convencionalmente es de metal y plástico. En los últimos 10 a 15 años se utilizan prótesis de cerámica con plástico o polietileno, o combinación de cerámica y cerámica”, indica Reina Sanabria a la vez que explica que la cerámica empieza a jugar un rol más importante y es más popular porque el desgaste contra el plástico es menor, lo que le añade vida a la cirugía.

“Hay otras superficies que es la de metal y metal, pero en los últimos 10 a 15 años, ha traído unas reacciones alérgicas, por lo que han caído en desuso. Cuando es combinación de metal y metal tiene menos coeficiente de fricción y el implante te puede durar más, pero las partículas que se sueltan son metal, y eso el cuerpo lo interpreta como algo extraño y puede causar reacciones alérgicas”, añade.

Según su experiencia, la combinación idónea es cerámica y plástico porque es lo más predecible y lo menos riesgoso en cuanto a complicaciones asociadas a los materiales. La duración de la prótesis depende de los materiales y de cuán bien quede la cirugía, pues esta, a su vez, depende de un alineamiento [de que el hueso crezca y se pegue al implante]; es multifactorial. A esto se le añade la vida activa de la persona, como la práctica de deportes de alto impacto, que, en la medida posible, deben ser evitados.

“Mientras más impacto, más desgaste puede haber. Sin embargo, hay ejercicios como correr bicicleta, que no la van a desgastar, contrario a correr que estás más predispuesto a que te falle antes de tiempo. La expectativa de vida hoy día de esa prótesis se extrapola, de acuerdo con la calidad de los materiales. Se espera que un implante bien puesto, que sea de cerámica y plástico, te pueda durar 25 años, con 80% de probabilidad o más”, explica.

Pocas las complicaciones
Uno de cada 10 pacientes puede presentar complicaciones que, según el galeno, la mayoría pueden ser prevenibles. Como cualquier tipo de cirugía, se puede infectar. Asimismo, entre las complicaciones perfilan: dislocación, fractura durante la cirugía por la utilización de instrumentos bastante pesados y coágulo de sangre en una vena, que puede limitar la ambulación y a su vez aumentar el dolor en el muslo.

“Los eventos tromboembólicos, que, en general, incluyen los coágulos en las venas y las embolias —que es lo más temido por la probabilidad de morirse por una fatal después de una cirugía— están por debajo del .5% de que ocurran”, añade Reina Sanabria.

Complicaciones poscirugía

  • De 10 pacientes que se operan, entre 85 a 90% no presenta complicaciones.
  • 5% probabilidades de un evento tromboembólico usando medicamentos anticoagulantes
  • 4% probabilidad de dislocación
  • 2% probabilidad de infección que requiera una o varias cirugías luego del reemplazo de cadera
  • .5% probabilidad de morirse por una embolia fatal después de una cirugía de reemplazo de cadera
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