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Han surgido nuevos fármacos y vienen más en camino

Nuevas esperanzas en el tratamiento de la dermatitis atópica

Se espera que en un futuro las personas atópicas puedan controlarse de una manera muy eficaz con el tratamiento adecuado

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Las investigaciones sobre la dermatitis atópica han dado paso a nuevos tratamientos y a nuevas maneras de abordar la enfermedad. (Shutterstock)
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Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés) definen la dermatitis atópica (DA) como el tipo más común de eccema, un término que describe muchos tipos de problemas de la piel. Esta es una condición inflamatoria que afecta tanto a niños como a adultos y la cual se estima que afecta entre un 11 y un 30% de la población general.

De acuerdo al doctor Luis Ortiz Espinosa, dermatólogo de Novaderm, la DA es una condición de origen multifactorial en la que el ambiente y los elementos relacionados al individuo, como factores emocionales o aquellos intrínsecos de la piel, juegan un rol predominante. Sin embargo, de acuerdo al especialista, quien preside la Fundación Puertorriqueña para el Desarrollo de la Dermatología, recientemente se ha estudiado con una mayor profundidad el origen genético de esta condición.

“Se sabe que en la DA está envuelta la genética y que la mayoría de los pacientes que la padecen desarrollan una respuesta inmune mediada por los linfocitos TH2, y una producción elevada del anticuerpo inmunoglobulina E (IgE) que va a hacer que se desarrolle una respuesta a antígenos en el ambiente (alérgenos), la cual va a despertar esa reacción en la piel”, explica el médico. En este aspecto, las investigaciones sobre la DA han dado paso a nuevos tratamientos y a nuevas maneras de abordar la enfermedad.

“El primer paso para disminuir la historia natural de la DA es humectar y lubricar la piel”, resalta el doctor Ortiz Espinosa, quien explica que al mejorar la barrera de la piel, se evita que los alérgenos provoquen reacciones donde se aumenta la actividad de las interleucinas. Estas son proteínas producidas por los linfocitos TH2 y que, a su vez inducen la producción de la IgE.

Si proteges la barrera de la piel, disminuyes la posibilidad de que el paciente padezca de DA o el empeoramiento de esta. Si esa barrera en la piel está más intacta va a haber menos contactos con los alérgenos del medioambiente que provoquen la acción desenfrenada de esas interleucinas en una cascada de inflamación”, recalca el dermatólogo. Gracias a estos hallazgos han visto la luz medicamentos como el Dupilumab, el cual es un anticuerpo monoclonal indicado para el tratamiento de la DA de moderada a severa en personas mayores de 18 años.

Otro aspecto estudiado recientemente ha sido el efecto de la enzima fosfodiesterasa 4 (PDE4).

“Esta está relacionada con el estímulo de la formación de la citocinas, que son el producto que causa la inflamación. Si bloqueas el efecto de DPE4, disminuyes la formación de las citosinas”. En el caso de DA se desarrolló un inhibidor de la DPE4, Crisaborole, el cual es un producto tópico que disminuye las lesiones de la DA de leve a moderada, resalta Ortiz Espinosa. Este medicamento no contiene cortisona.

Otro elemento al que se le ha dado importancia es el efecto que tiene la bacteria estafilococo áureo en la piel y parte de las terapias van dirigidas a disminuir la población de esta con antibióticos tópicos y sistémicos, y jabones. El uso de la luz UV del tipo A y del B, y del láser del tipo excímer también son vías de tratamiento.

“Probablemente, en un futuro se logre que las personas atópicas se controlen de una manera muy duradera con el tratamiento adecuado”, destaca, finalmente, Ortiz Espinosa.

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