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Combinación efectiva

Observa tus senos con frecuencia

Para una detección temprana del cáncer del seno es importante el autoconocimiento, el examen clínico con un profesional de la salud y la mamografía

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El autoconocimiento conlleva al empoderamiento de la mujer de su cuerpo. (Shutterstock)
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En el pasado, a la mujer se le recomendaba realizarse el autoexamen del seno una vez al mes, luego del periodo menstrual, que es cuando menos influjo de hormonas hay, para palpar cambios en el tejido mamario. Se enfocaba más bien en la palpación y dejaba de un lado lo que era la inspección visual. De acuerdo con la evidencia científica, este no demostró su eficacia y usarlo como única práctica tampoco redujo los niveles de mortalidad por cáncer de seno: la primera causa por cáncer en las mujeres en Puerto Rico.

A partir del 2009, el U.S. Preventive Services Task Force en conjunto con la Sociedad Americana del Cáncer determinaron que el autoexamen no salvaba más vidas y lo que hacía era que podía crear en la mujer la falsa expectativa de que si no palpaba nada, no tenía nada maligno.

Así lo señala Marta Sánchez Aracil, directora del Programa de Control Comprensivo del Cáncer del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico, quien explica que esto se modificó completamente y la exhortación es a hacerse un autoconocimiento de las mamas en el que la mujer se observe, conozca cómo lucen y se sienten sus senos sin limitarse a una vez al mes, sino como un proceso rutinario.

Asimismo lo manifestó la ginecóloga obstetra Yailis M. Medina González al indicar que el autoconocimiento promueve que la paciente también conozca mejor su cuerpo y pueda notar cambios sutiles. “La mujer debe entender si sus senos están más llenos porque es que va a ovular o si los siente más vacíos porque ya cayó; que note las diferencias de acuerdo con su ciclo, si hace ejercicios, si lacta, si está llegando a la perimenopausia y cómo también ve su piel y su pezón. Aunque sea algo bien leve, que se pueda dar cuenta porque está acostumbrada a mirar sus senos y palpárselos regularmente”, indica.

“El autoconocimiento conlleva al empoderamiento de la mujer de su cuerpo, de decir ‘conozco mi cuerpo’, ‘sé cuales son los cambios normales y cuáles no lo son’. A esto debe añadirse el examen clínico por un personal médico y la mamografía, que es la prueba que puede detectar una masa que no es palpable, que es cuando la queremos detectar”, añade Sánchez Aracil.

Por otra parte, el doctor Pedro González, quien es radiólogo especialista en la detección y diagnóstico del cáncer del seno, manifiesta que según su experiencia, muchos pacientes acuden a realizarse mamografías porque están conscientes de cómo se sienten sus senos y detectan algo raro. Si bien señala la importancia de conocer sus senos y autoexaminarse con regularidad, invita a no autodiagnosticarse y buscar ayuda de inmediato.

“Hay hallazgos que a veces son completamente benignos. Le pido a las pacientes que no se asusten. No porque vayas a sentir un bultito quiere decir que tienes cáncer. No quiero se asusten, todo lo contrario, que busquen ayuda. El cáncer de seno si se diagnostica temprano, la mayoría de ellos son curables. La cura existe para aquellos cánceres de seno detectados temprano y ahí es que los queremos diagnosticar”, señala González mientras hace hincapié en que el autoexamen nunca sustituye la mamografía, que debe practicarse una vez al año luego de los 40 años, de no haber historial familiar ni ningún síntoma antes, y sigue siendo el estudio eficaz que ayuda a detectar el cáncer de seno.

Algunas señales de alerta que son visibles:

  • Abultamientos o masas en las mamas o axilas que usualmente son indoloras.
  • Cambio en la piel similar a la cáscara de naranja.
  • Desarrollo súbito del pezón hundido.
  • Enrojecimiento de la piel del seno.
  • Secreciones de líquido claro o sanguinolento por el pezón.
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