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Tecnología médica

Una mirada a la cirugía robótica en Puerto Rico

La cirugía robótica da Vinci® es un sistema de avanzada que provee un estándar superior en el cuidado de los pacientes

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La tecnología está disponible en Puerto Rico desde el 2007. (Suministrada)
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La ciencia médica y la tecnología han dado pasos cada vez más alentadores, que han cambiado el paradigma de cuidado de los pacientes, permitiéndoles a los médicos ofrecer opciones de tratamientos más avanzadas y con resultados más precisos. Una de estas tecnologías es la cirugía robótica conocida como da Vinci®, la cual está disponible en la isla desde el 2007, cuando los hospitales HIMA San Pablo en Bayamón y Caguas instalaron los primeros robots en la isla.

Ciertamente, la cirugía robótica no es una cirugía cualquiera y ha permitido llevar el término “mínimamente invasivo” a su máximo nivel, mediante incisiones muy pequeñas y microinstrumentos que dotan al cirujano especializado en esta técnica de mayor flexibilidad para realizar procedimientos complejos, que serían más difíciles de llevar a cabo mediante la cirugía abierta convencional y o cirugía laparoscópica.

“Se ha estado hablando de robots de distintos tipos desde la década de 1990. Pero, fue en el año 2000 cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó la tecnología que ha revolucionado la cirugía, el robot da Vinci®, para el uso en procedimientos quirúrgicos en humanos”, explica el urólogo pediátrico Marcos Pérez Brayfield, quien se especializa en esta cirugía en niños de cero a 18 años y es director del Programa de Residencia de Urología de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

Por su parte, el doctor Ricardo Sánchez Ortiz, urólogo oncólogo y jefe de cirugía robótica de HIMA San Pablo Bayamón, explica que si bien “el concepto de cirugía mínimamente invasiva ha existido por muchos años, la ventaja del sistema da Vinci® es que el robot provee una magnificación mayor y unos lentes que permiten ver todo en tres dimensiones (3D)”. El también catedrático de la Escuela de Medicina explica, además, que los instrumentos del robot se mueven al igual que la mano del cirujano, con un rango de movimiento de 360º, lo que permite ejecutar cirugías mucho más precisas y con menos daño al tejido circundante.

Según detallan los entrevistados, la mayor experiencia en este tipo de cirugía en la isla se ha dado en las ramas de la urología de adultos y de niños, pero también se usa el robot en ginecología y, en el caso del hospital HIMA San Pablo Bayamón, abunda el doctor Sánchez Ortiz, el doctor Luareano Giraldez lleva a cabo cirugías robóticas transorales (extraer un cáncer en partes de la boca y la garganta de acceso difícil).

Según la compañía Intuitive Surgical, Inc., la cual desarrolló esta tecnología, se pueden realizar cirugías robóticas cardíacas, torácicas y colorrectales, entre otras.

“La mayoría de las cirugías robóticas que se hacen en Puerto Rico, aproximadamente un 80 %, son cirugías urológicas, porque en urología fue donde se comenzó a utilizar el robot, donde más se popularizó y tenemos la mayor experiencia”, abunda el doctor Sánchez Ortiz, que comparte su práctica privada con los urólogos Héctor López Huertas y Ronald Cadillo, quienes también se especializan en la cirugía robótica urológica en adultos. Con el uso de esta tecnología, “básicamente, se está proveyendo en la isla el primer estándar de cuidado”, destaca el cirujano.

¿Cómo funciona?

Según explica el doctor Pérez Brayfield, el robot es un facilitador del cirujano, por lo que, contrario a la percepción general, no trabaja por cuenta propia. Esto significa que el robot depende 100 % de la información que le dé el cirujano para que funcione.

“Como lo vemos en la sala se operaciones, el robot da Vinci® tiene cuatro brazos, uno de ellos maneja la cámara y tres brazos que manejan los instrumentos. Y todos los instrumentos tradicionales de cirugía, como tijeras, pinzas e instrumentos para cauterizar, ya existen para el robot”, detalla el urólogo pediátrico, quien añade que el cirujano, como tal, está en una consola aparte. “Esta consola sería como una máquina de videojuegos, donde tengo los instrumentos para controlar el robot, tanto a través de las manos como de los pies. Entonces, todos los movimientos que yo hago en la consola, el robot los imita”, detalla.

Aunque la tecnología es sumamente avanzada, el médico explica que no recibe comandos para ejecutar por sí sola y que tampoco permite percibir el tacto, lo cual es una desventaja que se supera con la experiencia y observando los tejidos. Además, el robot no sustituye al personal en sala.

“En mi caso, tengo un equipo robótico en el hospital que consiste en un anestesiólogo, un anestesista, dos técnicos en cirugía y dos enfermeras graduadas que nos ayudan a hacer el procedimiento”, recalca Pérez-Brayfield, quien es el único cirujano en la isla, en cualquier rama de la medicina, que opera a niños de 0 a 18 años con este tipo de cirugía.

Retos

Como toda tecnología, el sistema da Vinci® todavía supone algunos retos, tanto para los hospitales que cuentan con el robot, como para los médicos que realizan las cirugías y aún para los pacientes. Estos retos giran mayormente en torno a las coberturas de los planes médicos para los pacientes y los reembolsos, particularmente, a los hospitales.

No obstante, el doctor Sánchez Ortiz opina que “comparado con lo que cuesta esta cirugía en Estados Unidos, el costo en la isla es razonable. Es una cirugía que está accesible para el paciente y, al tener una recuperación más rápida y poder volver a trabajar más rápido, se traduce en un beneficio también”, dice.

Otros retos incluyen que todavía los cirujanos tienen que viajar a Estados Unidos para especializarse en esta tecnología. En la isla hay menos de 20 cirujanos que usan este sistema; y que el robot da Vinci® está disponible en pocos hospitales en el país (el más avanzado, la versión Xi, lo tiene el Hospital HIMA San Pablo).

El futuro promete

De acuerdo con el doctor Sánchez Ortiz, la cirugía robótica tiene un potencial increíble porque actualmente se pueden integrar las imágenes, mediante un pequeño transductor (sonda que se usa para la creación de imágenes de diferentes partes del cuerpo) de sonografía, a través del cual se puede realizar una microsonografía intraoperatoria cuando se está dentro del paciente, sin tener que hacer heridas grandes.

“En el caso de la cirugía del riñón, por ejemplo, esto permite integrar la cirugía mínimamente invasiva con las imágenes y poder identificar tumores y cánceres pequeños más precisamente, y eliminarlos, preservando la mayor parte del riñón”, señala el cirujano, quien añade que en cuestión de pocos años se dará una integración de imágenes de resonancia magnética para llegar más directamente a la masa.

El doctor Pérez Brayfield recalca la importancia de educar a los pacientes y a los proveedores sobre esta tecnología, la cual, a su juicio, no se usa a su máximo potencial porque se desconoce y por la falta de cubierta en muchos casos.

¿Por qué se llama da Vinci?

El fabricante del robot operatorio dice que le dio el nombre de da Vinci como homenaje a Leonardo da Vinci, quien construyó el primer robot.

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